En este apartado, os presento una de las clasificaciones que hay acerca de los problemas de conducta en menores, siendo varias las clasificaciones que nos podemos encontrar, quizás esta sea la más completa. Asimismo, también vienen con sus sintomatologías:
- Trastorno de conducta infrasocializado agresivo: patrón repetitivo y persistente de conducta
agresiva que viola lo derechos elementales de los demás, y que se manifiesta por alguna de las
siguientes características:
• Violencia física contra personas o bienes (no con la finalidad de defenderse o de defender a otros), del tipo del vandalismo, la violación, el allanamiento de morada, el asalto o la provocación de incendios.
• Robos fuera de casa, con enfrentamiento a las víctimas.
• Incapacidad para establecer un grado normal de afecto, empatía o vínculo con los demás, como lo demuestran la existencia de como máximo uno de los siguientes indicadores de vinculación social:
o Tiene uno o más camaradas que le han durado más de seis meses.
o Se preocupa de los demás aunque no sea probable una ventaja inmediata.
o Parece sentir culpa o remordimiento cuando hay motivos para ello (no solo cuando se le presiona o está en dificultades).
o Evita acusar o delatar a sus compañeros.
o Se preocupa por el bienestar de sus amigos y compañeros.
o La duración del patrón de conducta agresiva es de al menos seis meses.
o El sujeto debe ser menor de 18 años.
- Trastorno de conducta infrasocializado no agresivo: manifiesta un patrón repetitivo y persistente de conducta no agresiva, que viola los derechos elementales de los demás o las reglas sociales correspondientes al grupo de la misma edad y que se manifiesta por alguna de las siguientes características:
• Violaciones crónicas de una serie de reglas importantes (razonables y apropiadas a la edad del niño), tanto en casa como en el colegio (por ejemplo, abuso de sustancias tóxicas o repetidas ausencias de la escuela, con vagabundeo y comisión de delitos).
• Repetidas fugas de casa pasando la noche fuera.
• Mentiras serias y repetidas dentro y fuera de casa.
• Robo sin confrontación de la víctima.
• Incapacidad para establecer un grado normal de afecto, empatía o vínculos con los demás, como lo demuestra la existencia de como máximo uno de los siguientes indicadores de vinculación social:
o Tiene uno o más camaradas que le han durado más de seis meses.
o Se preocupa de los demás aunque no sea probable una ventaja inmediata.
o Parece sentir culpa o remordimiento cuando hay motivos para ello (no sólo cuando se le presiona o
está en dificultades).
o Evita acusar o delatar a sus compañeros.
- Trastorno de conducta socializado agresivo. Se trata de un patrón repetitivo y persistente de conducta agresiva que viola lo derechos elementales de los demás, y que se manifiesta por alguna de las siguientes características:
Violencia física contra personas o bienes (no con la finalidad de defenderse o de defender a otros), del tipo del vandalismo, la violación, el allanamiento de morada, el asalto o la provocación de incendios.
Robos fuera de casa, con enfrentamiento a las víctimas.
Existencia de vínculos sociales con los demás, como lo indicaría la existencia al menos de dos de los siguientes patrones de conducta:
• Tiene uno o más camaradas que le han durado más de seis meses.
• Se preocupa de los demás aunque no sea probable que obtenga una ventaja inmediata.
• Parece sentir culpa o remordimiento cuando hay motivos para ello (no sólo cuando se le presiona o está en dificultades).
• Evita acusar o delatar a sus compañeros.
• Se preocupa por el bienestar de sus amigos y compañeros.
La duración del patrón de conducta agresiva es de al menos seis meses.
El sujeto debe ser menor de 18 años.
- Trastorno de conducta socializado no agresivo: patrón repetitivo y persistente de conducta no agresiva, que viola los derechos elementales de los demás o las reglas sociales correspondientes al grupo de la misma edad y que se manifiesta por alguna de las siguientes características:
• Violaciones crónicas de una serie de reglas importantes (razonables y apropiadas a la edad del niño), tanto en casa como en el colegio (por ejemplo, abuso de sustancias tóxicas o repetidas ausencias de la escuela, con vagabundeo y comisión de delitos).
• Repetidas fugas de casa pasando la noche fuera.
• Mentiras serias y repetidas dentro y fuera de casa.
• Robo sin confrontación de la víctima.
• Existencia de vínculos sociales con los demás, como lo indicaría la existencia al menos de dos de los siguientes patrones de conducta.
o Tiene uno o más camaradas que le han durado más de seis meses.
o Se preocupa de los demás aunque no sea probable que obtenga una ventaja inmediata.
o Parece sentir culpa o remordimiento cuando hay motivos para ello (no sólo cuando se le presiona o está en dificultades).
o Evita acusar o delatar a sus compañeros.
o Se preocupa por el bienestar de sus amigos y compañeros.
• La duración del patrón de conducta agresiva es de al menos seis meses.
• El sujeto debe ser menor de 18 años.
Fuente: Plan de formación de Infancia y Familias, Intervención con menores con problemas de conducta, Miguel Clemente, Universidad de La Coruña.
lunes, 14 de mayo de 2012
El problema en casa
A continuación os presento un caso extraído de la investigación de Menores ocn Trastonros de conducta en Anadalucía, de 2007. Consiste en una queja tramitada a instancias del padre de una alumna, la cual había sido agredida en el colegio por un compañero, de 10 años de edad.
"El padre refería como dicho alumno tenía antecedentes de una conducta desordenada desde 5 años atrás, con múltiples denuncias ante la Dirección del Centro Escolar y a pesar de ello, según su apreciación, nada se había hecho para remediar la situación.
Tras admitir la queja a trámite solicitamos el pertinente informe de la Delegación de Educación, en el que se calificaba el perfil del menor como conflictivo, añadiendo datos sobre su procedencia de un entorno familiar desestructurado, poco colaborador con las propuestas realizadas para encauzar la situación. En esta tesitura, el Centro Escolar valoraba la no procedencia de adoptar medidas distintas a las que ya estaba aplicando, consistentes en clases de apoyo fuera de su grupo durante dos o tres horas diarias y el seguimiento continuo de su conducta, a lo cual añadían la no procedencia del traslado de centro ante la negativa de los padres a ello.
A la vista de la información, ponderamos las especiales circunstancias
del caso, habida cuenta la corta edad del alumno y las dificultades inherentes
a sus características personales y socio-familiares, quedando, por ello,
condicionada la actuación del centro escolar que había de compatibilizar la
garantía del derecho a la educación del alumno (a pesar de sus problemas de
comportamiento) con una convivencia pacífica y normalizada en el mismo.
Es por ello que, sin dejar de reprobar los lamentables hechos vividos
por la menor, víctima de la agresión, estimamos correcta la actuación que
respecto del alumno venía desarrollando el centro escolar, con una especial
dedicación a sus déficits de aprendizaje y de convivencia en el entorno
educativo, con unos resultados que, según nos avanzaban, empezaban a
mostrar un signo positivo.
Lamentablemente, la evolución de los hechos volvió a situarnos ante la
cruda realidad, y ello ante la reiteración de las conductas violentas, contrarias
a la convivencia, en esta ocasión denunciadas incluso por la Asociación de
Madres y Padres de Alumnos. Esta situación finalmente propició un traslado
de centro del menor, solución que vino a pacificar el clima de convivencia
en el centro pero que dejó pendiente la cuestión de fondo, es decir, el logro
de una intervención sanitaria, social y educativa eficaz congruente con el
trastorno de comportamiento del menor" En este caso podemos ver cómo la asistencia y la resuesta al conportamiento conflictivo del menor se realiza sin embargo, quizás caben esperar otro tipo de actitudes al respecto, el problema es cuándo y cómo aplica runas medidas u otras, porque los problemas hay que atajarlos de raíz y es eso precisamente lo que debemos concocer de casa caso de menores con problemas de conducta, la raíz de sus acciones, ya sean sociales, sanitarias, familiares.
Fuente: Menores con trastorno de conducta en Anadalucía, Defensor del Pueblo Andaluz, Sevilla, 2007
Fuente: Menores con trastorno de conducta en Anadalucía, Defensor del Pueblo Andaluz, Sevilla, 2007
viernes, 20 de abril de 2012
Problemas de conducta en alumnos
En base a un artículo de Jesús Bernal Rodríguez, ttulado: "Problemas de conducta en los alumnos: causas y orientaciones para secundaria, que se puede encontrar fácilmente en formato pdf, se ha elaborado este mapa conceptual que os presento a continuación. En él se especifican algunas de las causas generales de los problemas conducta distinguiéndolas de las que surgen en el ámbito educativo, así como algunas posibles indicaciones para poder "tratarla"
un saludo a todos.
Cuidados prenatales
domingo, 18 de marzo de 2012
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